Éxodo 31
1 Habló Yahveh a Moisés diciendo:
2 Mira que he designado a Besalel, hijo de Urí,
hijo de Jur, de la tribu de Judá;
3 y le he llenado del espíritu de Dios
concediéndole habilidad, pericia y experiencia en toda clase de trabajos;
4 para concebir y realizar proyectos en oro,
plata y bronce;
5 para labrar piedras de engaste, tallar la
madera y ejecutar cualquier otra labor.
6 Mira que yo le he dado por colaborador a
Oholiab, hijo de Ajisamak, de la tribu de Dan; y además, en el corazón de todos
los hombres hábiles he infundido habilidad para que hagan todo lo que te he
mandado:
7 la Tienda del Encuentro, el arca del Testimonio,
el propiciatorio que la cubre y todos los utensilios de la Tienda;
8 la mesa con sus utensilios, el candelabro con
todos sus utensilios, el altar del incienso,
9 el altar del holocausto con todos sus
utensilios, la pila con su base;
10 las vestiduras de ceremonia, las vestiduras
sagradas del sacerdote Aarón, y las vestiduras de sus hijos para las funciones
sacerdotales:
11 el óleo de la unción y el incienso aromático
para el Santuario. Ellos lo harán conforme a todo lo que te he ordenado.
12 Habló Yahveh a Moisés diciendo:
13 Habla tú a los israelitas y diles: No dejéis de
guardar mis sábados; porque el sábado es una señal entre yo y vosotros, de
generación en generación, para que sepáis que yo, Yahveh, soy el que os
santifico.
14 Guardad el sábado, porque es sagrado para
vosotros. El que lo profane morirá. Todo el que haga algún trabajo en él será
exterminado de en medio de su pueblo.
15 Seis días se trabajará; pero el día séptimo
será día de descanso completo, consagrado a Yahveh. Todo aquel que trabaje en
sábado, morirá.
16 Los israelitas guardarán el sábado celebrándolo
de generación en generación como alianza perpetua.
17 Será entre yo y los israelitas una señal
perpetua; pues en seis días hizo Yahveh los cielos y la tierra, y el día séptimo
descansó y tomó respiro.
18 Después de hablar con Moisés en el monte Sinaí,
le dio las dos tablas del Testimonio, tablas de piedra, escritas por el dedo de
Dios.
Éxodo 32
1 Cuando el pueblo vio que Moisés tardaba en
bajar del monte, se reunió el pueblo en torno a Aarón y le dijeron: «Anda, haznos un dios que vaya delante de
nosotros, ya que no sabemos qué ha sido de Moisés, el hombre que nos sacó de la tierra de Egipto.»
2 Aarón les respondió: «Quitad los pendientes de
oro de las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y vuestras hijas, y
traédmelos.»
3 Y todo el pueblo se quitó los pendientes de
oro que llevaba en las orejas, y los entregó a Aarón.
4 Los tomó él de sus manos, hizo un molde y
fundió un becerro. Entonces ellos exclamaron: «Este es tu Dios, Israel, el que
te ha sacado de la tierra de Egipto.»
5 Viendo esto Aarón, erigió un altar ante el
becerro y anunció: «Mañana habrá fiesta en honor de Yahveh.»
6 Al día siguiente se levantaron de madrugada y
ofrecieron holocaustos y presentaron sacrificios de comunión. Luego se sentó el pueblo a comer y beber, y después
se levantaron para solazarse.
7 Entonces habló Yahveh a Moisés, y dijo:
«¡Anda, baja! Porque tu pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto, ha pecado.
8 Bien pronto se han apartado el camino que yo
les había prescrito. Se han hecho un becerro fundido y se han postrado ante él; le han ofrecido sacrificios y han
dicho: “Este es tu Dios, Israel, el que te ha sacado de la tierra de Egipto.”»
9 Y dijo Yahveh a Moisés: «Ya veo que este
pueblo es un pueblo de dura cerviz.
10 Déjame ahora que se encienda mi ira contra
ellos y los devore; de ti, en cambio, haré un gran pueblo.»
11 Pero Moisés trató de aplacar a Yahveh su Dios,
diciendo: “¿Por qué, oh Yahveh, ha de encenderse tu ira contra tu pueblo, el
que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y mano fuerte?
12 ¿Van a poder decir los egipcios: Por malicia
los ha sacado, para matarlos en las montañas y exterminarlos de la faz de la
tierra? Abandona el ardor de tu cólera y renuncia a lanzar el mal contra tu
pueblo.
13 Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel,
siervos tuyos, a los cuales juraste por ti mismo: Multiplicaré vuestra
descendencia como las estrellas del cielo; toda esta tierra que os tengo
prometida, la daré a vuestros descendientes, y ellos la poseerán como herencia
para siempre.»
14 Y Yahveh renunció a lanzar el mal con que había
amenazado a su pueblo.
15 Volvióse Moisés y bajó del monte, con las dos
tablas del Testimonio en su mano, tablas escritas por ambos lados; por una y
otra cara estaban escritas.
16 Las tablas eran obra de Dios, y la escritura,
grabada sobre las mismas, era escritura de Dios.
17 Cuando Josué oyó la voz del pueblo que gritaba,
dijo a Moisés: «Gritos de guerra en el campamento.»
18 Respondió Moisés: «No son gritos de
victoria, ni alarido de
derrota. Cantos a coro es lo que
oigo.»
19 Cuando Moisés llegó cerca del campamento y vio
el becerro y las danzas, ardió en ira, arrojó de su mano las tablas y las hizo añicos al pie del monte.
20 Luego tomó el becerro que habían hecho, lo
quemó y lo molió hasta reducirlo a polvo, que esparció en el agua, y se lo dio
a beber a los israelitas.
21 Y dijo Moisés a Aarón: «¿Qué te hizo este
pueblo para que hayas traído sobre él tan gran pecado?»
22 Aarón respondió: «No se encienda la ira de mi
señor. Tú mismo sabes que este pueblo es inclinado al mal.
23 Me dijeron: “Haznos un dios que vaya delante de
nosotros, ya que no sabemos qué le ha sucedido a Moisés, el hombre que nos sacó de la tierra de Egipto.”
24 Yo les contesté: “El que tenga oro
despréndase.” Ellos se lo quitaron y me lo dieron; yo lo eché al fuego y salió
este becerro.»
25 Vio Moisés al pueblo desenfrenado - pues Aarón
les había permitido entregarse a la idolatría en medio de sus adversarios -
26 y se puso Moisés a la puerta del campamento, y
exclamó: «¡A mí los de Yahveh!» y se le unieron todos los hijos
de Leví.
27 El les dijo: «Así dice Yahveh, el Dios de
Israel: Cíñase cada uno su espada al costado; pasad y repasad por el campamento
de puerta en puerta, y matad cada uno a su hermano, a su amigo y a su
pariente.»
28 Cumplieron los hijos de Leví la orden de
Moisés; y cayeron aquel día unos 3000 hombres del pueblo.
29 Y dijo Moisés: «Hoy habéis recibido la
investidura como sacerdotes de Yahveh, cada uno a costa de vuestros hijos y vuestros hermanos, para que él os dé hoy la
bendición.»
30 Al día siguiente dijo Moisés al pueblo: «Habéis
cometido un gran pecado. Yo voy a subir ahora donde Yahveh; acaso pueda obtener la expiación de vuestro
pecado.»
31 Volvió Moisés donde Yahveh y dijo: «¡Ay! Este
pueblo ha cometido un gran pecado al hacerse un dios de oro.
32 Con todo, si te dignas perdonar su pecado..., y
si no, bórrame del libro que has escrito.»
33 Yahveh respondió a Moisés: Al que peque contra
mí, le borraré yo de mi libro.
34 Ahora ve y conduce al pueblo adonde te he
dicho. He aquí que mi ángel irá delante de ti, mas en el día de mi visita los castigaré yo por su pecado.»
35 Y Yahveh castigó al pueblo a causa del becerro
fabricado por Aarón.
Éxodo 33
1 Dijo Yahveh a Moisés: «Anda, sube de aquí, tú
y el pueblo que sacaste de Egipto, a la tierra que yo prometí con juramento a
Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: “A tu posteridad se la daré.”
2 Enviaré delante de ti un ángel y expulsaré al
cananeo, al amorreo, al hitita, al perizita, al jivita y al jebuseo.
3 Sube a una tierra que mana leche y miel; que
yo no subiré contigo, pues eres un pueblo de dura cerviz; no sea que te destruya en el camino.»
4 Al oír el pueblo estas duras palabras, hizo
duelo y nadie se vistió sus galas.
5 Dijo entonces Yahveh a Moisés: «Di a los
israelitas: Vosotros sois un pueblo de dura cerviz. Si yo saliera contigo,
aunque fuera un solo momento, te destruiría. Ahora, pues, quítate tus galas,
para que yo sepa qué he de hacer contigo.»
6 Y los israelitas se despojaron de sus galas a
partir del monte Horeb.
7 Tomó Moisés la Tienda y la plantó para él a
cierta distancia fuera del campamento; la llamó Tienda del Encuentro. De modo
que todo el que tenía que consultar a Yahveh salía hacia la Tienda del
Encuentro, que estaba fuera del campamento.
8 Cuando salía Moisés hacia la Tienda, todo el
pueblo se levantaba y se quedaba de pie a la puerta de su tienda, siguiendo con la vista a Moisés hasta que
entraba en la Tienda.
9 Y una vez entrado Moisés en la tienda, bajaba
la columna de nube y se detenía a la puerta de la Tienda, mientras Yahveh hablaba con Moisés.
10 Todo el pueblo veía la columna de nube detenida
a la puerta de la Tienda y se levantaba el pueblo, y cada cual se postraba
junto a la puerta de su tienda.
11 Yahveh hablaba con Moisés cara a cara, como
habla un hombre con su amigo. Luego volvía Moisés al campamento, pero su
ayudante, el joven Josué, hijo de Nun, no se apartaba del interior de la
Tienda.
12 Dijo Moisés a Yahveh: «Mira, tú me dices: Haz
subir a este pueblo; pero no me has indicado a quién enviarás conmigo; a pesar
de que me has dicho: “Te conozco por tu nombre”, y también: “Has hallado gracia
a mis ojos.”
13 Ahora, pues, si realmente he hallado gracia a
tus ojos, hazme saber tu camino, para que yo te conozca y halle gracia a tus
ojos, y mira que esta gente es tu pueblo.»
14 Respondió él: «Yo mismo iré contigo y te daré
descanso.»
15 Contestóle: «Si no vienes tú mismo, no nos
hagas partir de aquí.
16 Pues ¿en qué podrá conocerse que he hallado
gracia a tus ojos, yo y tu pueblo, sino en eso, en que tú marches con nosotros?
Así nos distinguiremos, yo y tu pueblo, de todos los pueblos que hay sobre la
tierra.»
17 Respondió Yahveh a Moisés: «Haré también esto
que me acabas de pedir, pues has hallado gracia a mis ojos, y yo te conozco por
tu nombre.»
18 Entonces dijo Moisés: «Déjame ver, por favor,
tu gloria.»
19 El le contestó: «Yo haré pasar ante tu vista
toda mi bondad y pronunciaré delante de ti el nombre de Yahveh; pues hago
gracia a quien hago gracia y tengo misericordia con quien tengo misericordia.»
20 Y añadió: «Pero mi rostro no podrás verlo;
porque no puede verme el hombre y seguir viviendo.»
21 Luego dijo Yahveh: «Mira, hay un lugar junto a
mí; tú te colocarás sobre la peña.
22 Y al pasar mi gloria, te pondré en una
hendidura de la peña y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado.
23 Luego apartaré mi mano, para que veas mis
espaldas; pero mi rostro no se puede ver.»
Éxodo 34
1 Dijo Yahveh a Moisés. «Labra dos tablas de
piedra como las primeras, sube donde mí, al monte y yo escribiré en las tablas
las palabras que había en las primeras tablas que rompiste.
2 Prepárate para subir mañana temprano al monte
Sinaí; allí en la cumbre del monte te presentarás a mí.
3 Que nadie suba contigo, ni aparezca nadie en
todo el monte. Ni oveja ni buey paste en el monte.»
4 Labró Moisés dos tablas de piedra como las
primeras y, levantándose de mañana, subió al monte Sinaí como le había mandado
Yahveh, llevando en su mano las dos tablas de piedra.
5 Descendió Yahveh en forma de nube y se puso
allí junto a él. Moisés invocó el nombre de Yahveh.
6 Yahveh pasó por delante de él y exclamó:
«Yahveh, Yahveh, Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en
amor y fidelidad,
7 que mantiene su amor por millares, que perdona
la iniquidad, la rebeldía y el pecado, pero no los deja impunes; que castiga la
iniquidad de los padres en los hijos y en los hijos de los hijos hasta la tercera
y cuarta generación.»
8 Al instante, Moisés cayó en tierra de rodillas
y se postró,
9 diciendo: «Si en verdad he hallado gracia a
tus ojos, oh Señor, dígnese mi Señor venir en medio de nosotros, aunque sea un
pueblo de dura cerviz; perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y recíbenos
por herencia tuya.»
10 Respondió él: «Mira, voy a hacer una alianza;
realizaré maravillas delante de todo tu pueblo, cono nunca se han hecho en toda
la tierra ni en nación alguna; y todo el pueblo que te rodea verá la obra de
Yahveh; porque he de hacer por medio de ti cosas que causen temor.
11 Observa bien lo que hoy te mando. He aquí que
voy a expulsar delante de ti al amorreo, al cananeo, al hitita, al perizita, al
jivita y al jebuseo.
12 Guárdate de hacer pacto con los habitantes del
país en que vas a entrar, para que no sean un lazo en medio de ti.
13 Al contrario, destruiréis sus altares,
destrozaréis sus estelas y romperéis sus cipos.
14 No te postrarás ante ningún otro dios, pues
Yahveh se llama Celoso, es un Dios celoso.
15 No hagas pacto con los moradores de aquella
tierra, no sea que cuando se prostituyan tras sus dioses y les ofrezcan sacrificios, te inviten a ti y tú comas de
sus sacrificios;
16 y no sea que tomes sus hijas para tus hijos, y
que al prostituirse sus hijas tras sus dioses, hagan también que tus hijos se
prostituyan tras los dioses de ellas.
17 No te harás dioses de fundición.
18 Guardarás la fiesta de los Ázimos; siete días
comerás ázimos como te he mandado, al tiempo señalado, esto es, en el mes de
Abib, pues en el mes de Abib saliste de Egipto.
19 Todo lo que abre el seno es mío, todo primer
nacido, macho, sea de vaca o de oveja, es mío.
20 El primer nacido de asno lo rescatarás con una
oveja; y si no lo rescatas, lo desnucarás. Rescatarás todos los primogénitos de tus hijos, y nadie se
presentará ante mí con las manos vacías.
21 Seis días trabajarás, mas en el séptimo
descansarás; descansarás en tiempo de siembra y siega.
22 Celebrarás la fiesta de las Semanas: la de las
primicias de la siega del trigo, y también la fiesta de la recolección al final del año.
23 Tres veces al año se presentarán todos tus
varones ante Yahveh, el Señor, el Dios de Israel.
24 Pues cuando yo expulse a los pueblos delante de
ti y ensanche tus fronteras, nadie codiciará tu tierra cuando tres veces al año
subas a presentarte ante Yahveh, tu Dios.
25 No inmolarás con pan fermentado la sangre de mi
sacrificio, ni quedará hasta el día siguiente la víctima de la fiesta de
Pascua.
26 Llevarás a la casa de Yahveh, tu Dios, lo mejor
de las primicias de los frutos de tu suelo. No cocerás el cabrito en la leche
de su madre.»
27 Dijo Yahveh a Moisés: «Consigna por escrito
estas palabras, pues a tenor de ellas hago alianza contigo y con Israel.»
28 Moisés estuvo allí con Yahveh cuarenta días y
cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua. Y escribió en las tablas las
palabras de la alianza, las diez palabras.
29 Luego, bajó Moisés del monte Sinaí y, cuando
bajó del monte con las dos tablas del Testimonio en su mano, no sabía que la
piel de su rostro se había vuelto radiante, por haber hablado con él.
30 Aarón y todos los israelitas miraron a Moisés,
y al ver que la piel de su rostro irradiaba, temían acercarse a él.
31 Moisés los llamó. Aarón y todos los jefes de la
comunidad se volvieron a él y Moisés habló con ellos.
32 Se acercaron a continuación todos los
israelitas y él les conminó cuanto Yahveh le había dicho en el monte Sinaí.
33 Cuando Moisés acabó de hablar con ellos, se
puso un velo sobre el rostro.
34 Siempre que Moisés se presentaba delante de
Yahveh para hablar con él, se quitaba el velo hasta que salía, y al salir decía
a los israelitas lo que Yahveh había ordenado.
35 Los israelitas veían entonces que el rostro de
Moisés irradiaba, y Moisés cubría de nuevo su rostro hasta que entraba a hablar
con Yahveh.
Éxodo 35
1 Moisés reunió a toda la comunidad de los
israelitas y les dijo: «Esto es lo que Yahveh ha mandado hacer.
2 Durante seis días se trabajará, pero el día
séptimo será sagrado para vosotros, día de descanso completo en honor de Yahveh. Cualquiera que trabaje en ese día,
morirá.
3 En ninguna de vuestras moradas encenderéis
fuego en día de sábado.»
4 Moisés habló así a toda la comunidad de los
israelitas: «Esta es la orden de Yahveh:
5 Reservad de vuestros bienes una ofrenda para
Yahveh. Que reserven ofrenda para Yahveh todos aquellos a quienes su corazón
mueva: oro, plata y bronce,
6 púrpura violeta y escarlata, carmesí, lino
fino, pelo de cabra,
7 pieles de carnero teñidas de rojo, cueros
finos y maderas de acacia,
8 aceite para el alumbrado, aromas para el óleo
de la unción y para el incienso aromático,
9 piedras de ónice y piedras de engaste para el
efod y el pectoral.
10 Que vengan los artífices hábiles de entre
vosotros a realizar cuanto Yahveh ha ordenado:
11 la Morada, su Tienda y su toldo, sus broches,
sus tableros, sus travesaños, sus postes y sus basas;
12 el Arca y sus varales, el propiciatorio y el
velo que lo cubre;
13 la mesa con sus varales y todos sus utensilios,
el pan de la Presencia,
14 el candelabro para el alumbrado con sus
utensilios, y sus lámparas, y el aceite del alumbrado;
15 el altar del incienso con sus varales; el óleo
de la unción, el incienso aromático, la cortina del vano de la entrada a la
Morada,
16 el altar de los holocaustos con su rejilla de
bronce, sus varales y todos su utensilios; la pila con su base;
17 los cortinajes del atrio con sus postes y sus
basas; el tapiz de la entrada del atrio;
18 la clavazón de la Morada y la clavazón del
atrio y sus cuerdas;
19 los ornamentos de ceremonia para oficiar en el
Santuario; las vestiduras sagradas para el sacerdote Aarón y las vestiduras de sus hijos para sus funciones
sacerdotales.»
20 Entonces, toda la comunidad de los israelitas
se retiró de la presencia de Moisés;
21 todos aquellos a quienes impulsaba su corazón y
movía su espíritu vinieron a traer la ofrenda reservada a Yahveh, para los
trabajos de la Tienda del Encuentro, para todo su servicio y para las
vestiduras sagradas.
22 Venían hombres y mujeres: todos los que eran
movidos por su corazón traían zarcillos, pendientes, anillos de oro, el oro que
cada uno presentaba como ofrenda mecida para Yahveh.
23 Cuantos poseían púrpura violeta y escarlata, y
carmesí, lino fino, pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo y cueros finos, los traían también.
24 Cuantos pudieron reservar una ofrenda de plata
o de bronce, la llevaron como ofrenda reservada a Yahveh. Lo mismo hicieron los que poseían madera de acacia,
que sirviera para los trabajos de la obra.
25 Todas las mujeres hábiles en el oficio hilaron
con sus manos y llevaron la púrpura violeta y escarlata, el carmesí y lino fino
que habían hilado.
26 Todas las mujeres hábiles en hilar, hilaron
pelo de cabra, movidas por su corazón.
27 Los jefes trajeron piedras de ónice y piedras
de engaste para el efod y el pectoral;
28 aromas y aceite para el alumbrado, para el óleo
de la unción y para el incienso aromático.
29 Todos los israelitas, hombres y mujeres, cuyo
corazón les había impulsado a llevar algo para cualquiera de los trabajos que
Yahveh, por medio de Moisés, les había encomendado, presentaron sus ofrendas
voluntarias a Yahveh.
30 Moisés dijo entonces a los israelitas: «Mirad,
Yahveh ha designado a Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá,
31 y le ha llenado del espíritu de Dios,
confiriéndole habilidad, pericia y experiencia en toda clase de trabajos,
32 para concebir y realizar proyectos en oro,
plata y bronce,
33 para labrar piedras de engaste, tallar la
madera y ejecutar cualquier otra labor de artesanía;
34 a él y Oholiab, hijo de Ajisamak de la tribu de
Dan, les ha puesto en el corazón el don de enseñar.
35 Les ha llenado de habilidad para toda clase de
labores en talla y bordado, en recamado de púrpura violeta y escarlata, de
carmesí y lino fino, y en labores de tejidos. Son capaces de ejecutar toda
clase de trabajos y de idear proyectos.»
Éxodo 36
1 Así, pues, Besalel, Oholiab y todos los
hombres hábiles en quienes Yahveh había infundido habilidad y pericia para
saber realizar todos los trabajos en servicio del Santuario, ejecutaron todo
conforme había mandado Yahveh.
2 Llamó Moisés a Besalel y a Oholiab y a todos
los hombres hábiles en cuyo corazón Yahveh había infundido habilidad, a todos
los que su corazón movía a ponerse al trabajo para realizarlo.
3 Recibieron de Moisés todas las ofrendas que
los israelitas habían reservado para la ejecución de la obra del Santuario.
Entre tanto los israelitas seguían entregando a Moisés cada mañana ofrendas
voluntarias.
4 Por eso, todos los artífices dedicados a los
trabajos del Santuario dejaron cada cual su trabajo,
5 y fueron a hablar con Moisés, diciendo: «El
pueblo entrega más de lo que se precisa para la realización de las obras que
Yahveh ha mandado hacer.»
6 Entonces Moisés mandó correr la voz por el
campamento: «Ni hombre ni mujer reserve ya más ofrendas para el Santuario.»
Suspendió el pueblo su aportación,
7 pues había material suficiente para ejecutar
todos los trabajos; y aun sobraba.
8 Entonces los artífices más expertos de entre
los que ejecutaban el trabajo hicieron la Morada. La hizo con diez tapices de
lino fino torzal, de púrpura violeta y escarlata y de carmesí con querubines
bordados.
9 La longitud de cada tapiz era de veintiocho
codos y la anchura de cuatro. Todos los tapices tenían las mismas medias.
10 Unió cinco tapices entre sí y lo mismo los
otros cinco.
11 Puso lazos de púrpura violeta en el borde del
tapiz con que termina el primer conjunto; los puso también en el borde del
tapiz con que termina el segundo conjunto.
12 Puso cincuenta lazos en el primer tapiz y otros
cincuenta en el borde del último tapiz del segundo conjunto, correspondiéndose
los lazos unos a otros.
13 Hizo también cincuenta broches de oro, y con
los broches enlazó entre sí los tapices, de modo que la Morada vino a formar un
espacio único.
14 Tejió también piezas de pelo de cabra para que,
a modo de tienda, cubrieran la Morada. Tejió once de estas piezas.
15 La longitud de cada pieza era de treinta codos
y de cuatro la anchura. Las once piezas tenían las mismas medidas.
16 Juntó cinco piezas en una parte y seis en la
otra.
17 Hizo cincuenta lazos en el borde de la última
pieza del primer conjunto, y cincuenta lazos en el borde de la última pieza del
segundo conjunto.
18 Hizo cincuenta broches de bronce para unir la
Tienda, formando un espacio único.
19 Hizo además para la Tienda un toldo de pieles
de carnero teñidas de rojo, y encima otro toldo de cueros finos.
20 Para la Morada hizo los tableros de madera de
acacia y los puso de pie.
21 Cada tablero tenía diez codos de largo, y codo
y medio de ancho.
22 Tenía además dos espigas paralelas. Hizo lo
mismo todos los tableros de la Morada.
23 Puso los tableros para la Morada: veinte para
el flanco del Négueb, hacia el sur;
24 hizo cuarenta basas de plata para colocarlas
debajo de los veinte tableros: dos basas debajo de un tablero para sus dos
espigas y dos basas debajo del otro
tablero para sus dos espigas.
25 Para el segundo flanco de la Morada, la parte
del norte, hizo otros veinte tableros,
26 con sus cuarenta basas de plata; dos basas
debajo de un tablero y dos basas debajo del otro tablero.
27 Para la parte posterior de la Morada, hacia el
occidente, hizo seis tableros;
28 para los ángulos de la Morada en su parte
posterior, dos más,
29 que estaban unidos desde abajo hasta arriba,
hasta la primera anilla. Así lo hizo con los dos tableros destinados a los dos ángulos.
30 Eran, pues, ocho tableros con sus basas de
plata; dieciséis basas, dos debajo de cada tablero.
31 Después hizo travesaños de madera de acacia:
cinco travesaños para los tableros de un flanco de la Morada;
32 y cinco travesaños para los tableros del otro
flanco de la Morada; y otros cinco para los tableros de la parte posterior de la Morada hacia el occidente.
33 Hizo el travesaño central de tal suerte que
pasase a media altura de los tableros, de un extremo al otro.
34 Revistió de oro los tableros; de oro hizo
también sus anillas para pasar los travesaños, y los revistió igualmente de
oro.
35 Hizo el velo de púrpura violeta y escarlata, de
carmesí y lino fino torzal; bordó en él unos querubines.
36 Hizo para colgarlo cuatro postes de acacia,
revestidos de oro y provistos de ganchos de oro; fundió para ellos cuatro basas de plata.
37 Hizo para la entrada de la Tienda una cortina
de púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino torzal, labor de
recamador,
38 con sus cinco postes y sus ganchos. Revistió de
oro sus capiteles y sus varillas y fundió en bronce sus cinco basas.
Éxodo 37
1 Besalel hizo el arca de madera de acacia, de
dos codos y medio de largo, codo y medio de ancho, y codo y medio de alto.
2 La revistió de oro puro, por dentro y por
fuera, y además puso en su derredor una moldura de oro.
3 Fundió cuatro anillas de oro para sus cuatro
pies, dos anillas a un costado y dos anillas al otro.
4 Hizo también varales de madera de acacia, que
revistió de oro;
5 pasó los varales por las anillas de los
costados del arca, para transportarla.
6 Después hizo un propiciatorio de oro puro, de
dos codos y medio de largo, y de codo y medio de ancho.
7 Hizo igualmente dos querubines de oro macizo;
los hizo en los dos extremos del propiciatorio;
8 el primer querubín en un extremo y el segundo
en el otro; hizo los querubines formando un cuerpo con el propiciatorio en sus dos extremos.
9 Estaban los querubines con las alas extendidas
por encima, cubriendo con ellas el propiciatorio, uno frente al otro, con las
caras vueltas hacia el propiciatorio.
10 Hizo, además, la mesa de madera de acacia, de
dos codos de largo, un codo de ancho y codo y medio de alto.
11 La revistió de oro puro y le puso alrededor una
moldura de oro.
12 Hizo además, en torno de ella, un reborde de
una palma de ancho, con una moldura de oro alrededor del mismo.
13 Le hizo cuatro anillas de oro y puso las
anillas en los cuatro ángulos, correspondientes a sus cuatro pies.
14 Junto al reborde se hallaban las anillas para
pasar por ellas los varales y transportar la mesa.
15 Hizo los varales de madera de acacia y los
revistió de oro.
16 Asimismo hizo de oro puro los utensilios que
habían de estar sobre la mesa; sus fuentes, sus vasos, sus tazas y sus jarros
con los que se hacían las libaciones.
17 Hizo el candelabro de oro puro. Hizo el
candelabro de oro macizo, su pie y su tallo. Sus cálices - corolas y flores -
formaban con él un cuerpo.
18 De sus lados salían seis brazos: tres brazos de
un lado, y tres brazos de otro.
19 El primer brazo tenía tres cálices en forma de
flor de almendro, con corola y flor; y así los seis brazos que salían del
candelabro.
20 En el mismo candelabro había cuatro cálices, en
forma de flor de almendro, con sus corolas y flores;
21 una corola debajo de los dos primeros brazos
que formaban cuerpo con él, una corola debajo de los siguientes, y una corola
debajo de los dos últimos brazos; así con los seis brazos que salían del mismo.
22 Las corolas y los brazos formaban un cuerpo con
el candelabro; todo ello formaba un cuerpo de oro puro macizo.
23 Hizo también de oro puro sus siete lámparas,
sus despabiladeras y sus ceniceros.
24 Empleó un talento de oro puro para el
candelabro y todos sus utensilios.
25 Hizo también de madera de acacia el altar del
incienso, de un codo de largo y uno de ancho, cuadrado, y de dos codos de alto.
Sus cuernos formaban un solo cuerpo con él.
26 Lo revistió de oro puro, por su parte superior,
sus costados y también sus cuernos. Puso en su derredor una moldura de oro.
27 Y debajo de la moldura, a los costados, hizo
dos anillas a sus dos lados, para meter por ellas los varales con que
transportarlo.
28 Hizo los varales de madera de acacia y los
revistió de oro.
29 Preparó también el óleo sagrado de la unción, y
el incienso aromático puro, como lo prepara el perfumista.
Éxodo 38
1 Hizo el altar de los holocaustos de madera de
acacia, de cinco codos de largo y cinco de ancho, cuadrado, y de tres codos de
alto.
2 Hizo sobresalir de sus cuatro ángulos unos
cuernos que formaban un cuerpo con él, y lo revistió de bronce.
3 Hizo, además, todos los utensilios del altar:
Los ceniceros, los badiles, los acetres, los tenedores y los braseros. Fundió
de bronce todos sus utensilios.
4 Fabricó para el altar una rejilla de bronce en
forma de red, bajo la cornisa inferior, de modo que llegaba hasta la mitad del
altar.
5 Fijó cuatro anillas para los cuatro extremos
de la rejilla de bronce, para meter los varales.
6 Hizo los varales de madera de acacia, y los
revistió de bronce,
7 y pasó los varales por las anillas a los
flancos del altar, para transportarlo así. Hizo el altar hueco, de paneles.
8 Hizo la pila y la basa de bronce, con los
espejos de las mujeres que servían a la entrada de la Tienda del Encuentro.
9 Hizo también el atrio; por el lado del Négueb,
hacia el sur, estaba el cortinaje del atrio, de lino fino torzal, de cien
codos.
10 Sus postes eran veinte, y veinte sus basas de
bronce; los ganchos de los postes y sus varillas eran de plata.
11 Por el lado septentrional había igualmente un
cortinaje de cien codos. Sus postes eran veinte, y veinte sus basas de bronce; los ganchos de los postes y sus
varillas eran de plata.
12 En el lado occidental había un cortinaje de
cincuenta codos. Sus postes eran diez, y diez sus basas; los ganchos de los
postes y sus varillas eran de plata.
13 En el lado Este, al oriente, colgaban también
cincuenta codos de cortinaje.
14 El cortinaje era de quince codos, con tres
columnas y tres basas, por un lado de la entrada;
15 y por el otro lado - a ambos lados de la
entrada del atrio - había un cortinaje de quince codos; sus postes eran tres, y
tres sus basas.
16 Todos los cortinajes del recinto del atrio eran
de lino fino torzal.
17 Las basas de los postes eran de bronce, sus
ganchos y sus varillas de plata. También sus capiteles estaban revestidos de plata, y todos los postes del atrio
llevaban varillas de plata.
18 El tapiz de la puerta del atrio era labor de
recamador y estaba recamado de púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino
fino torzal. Tenía veinte codos de largo; su altura - en el ancho - era de
cinco codos, lo mismo que los cortinajes del atrio.
19 Sus cuatro postes y sus cuatro basas eran de
bronce; sus ganchos de plata, como también el revestimiento de sus
capiteles y sus varillas.
20 Toda la clavazón de la Morada y del atrio que
la rodeaba era de bronce.
21 Este es el inventario de la Morada, de la
Morada del testimonio, realizado por orden de Moisés, y hecho por los levitas
bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.
22 Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu
de Judá, hizo todo cuanto Yahveh había mandado a Moisés,
23 juntamente con Oholiab, hijo de Ajisamak, de la
tribu de Dan, que era artífice, bordador y recamador en púrpura violeta y
escarlata, en carmesí y lino fino.
24 El total del oro empleado en el trabajo, en todo
el trabajo del Santuario, es decir, el oro de la ofrenda reservada, fue de
veintinueve talentos y 730 siclos, en siclos del Santuario;
25 la plata de los incluidos en el censo de la
comunidad, cien talentos y 1.775 siclos, en siclos del Santuario:
26 un becá por cabeza, o sea medio siclo, en
siclos del Santuario, para cada hombre comprendido en el censo de los 603.550 hombres, de veinte años en adelante.
27 Los cien talentos de plata se emplearon en
fundir las basas del Santuario y las basas del velo; cien basas
correspondientes a los cien talentos, un talento por basa.
28 De los 1.775 siclos hizo ganchos para los
postes, revistió sus capiteles y los unió con varillas.
29 El bronce de la ofrenda reservada fue de
setenta talentos y 2.400 siclos.
30 Con él hizo las basas para la entrada de la
Tienda del Encuentro, el altar de bronce con su rejilla de bronce y todos los
utensilios del altar,
31 las basas del recinto del atrio y las basas de
la entrada del atrio, toda la clavazón de la Morada y toda la clavazón del atrio que la rodeaba.
Éxodo 39
1 Hicieron para el servicio del Santuario
vestiduras de ceremonia de púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino.
Hicieron también las vestiduras sagradas de Aarón, como Yahveh había mandado a
Moisés.
2 Hicieron, pues, el efod, de oro, de púrpura
violeta y escarlata, de carmesí y lino fino torzal.
3 Batieron oro en láminas y las cortaron en
hilos para hacer bordado junto con la púrpura violeta y escarlata, con el
carmesí y el lino fino.
4 Pusieron al efod hombreras y lo fijaron por
sus dos extremos.
5 La cinta con que se ciñe el efod era de la
misma hechura y formaba con él una sola pieza: era de oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino fino torzal, como
Yahveh se lo había mandado a Moisés.
6 Prepararon igualmente las piedras de ónice
engastadas en engastes de oro y grabadas como se graban los sellos, con los nombres de los hijos de Israel;
7 las colocaron sobre las hombreras del efod,
como piedras que sirvieran a Yahveh de recuerdo de los hijos de Israel, según
Yahveh había ordenado a Moisés.
8 Bordaron también el pectoral, al estilo de la
labor del efod, de oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino fino
torzal.
9 El pectoral era cuadrado y lo hicieron doble;
tenía un palmo de largo y otro de ancho; era doble.
10 Lo llenaron de cuatro filas de piedras. En la
primera fila había un sardio, un topacio y una esmeralda;
11 en la segunda fila: un rubí, un zafiro y un
diamante;
12 en la tercera fila: un ópalo, una ágata y una
amatista;
13 y en la cuarta: un crisólito, un ónice y un
jaspe. Todas ellas estaban engastadas en engarces de oro.
14 Las piedras eran doce, correspondientes a los
nombres de los hijos de Israel, grabadas con sus nombres como se graban los sellos, cada una con su nombre,
conforme a las doce tribus.
15 Hicieron para el pectoral cadenillas de oro
puro, trenzadas a manera de cordones.
16 Hicieron dos engastes de oro y dos anillas de
oro; fijaron las dos anillas en los dos extremos del pectoral.
17 Pasaron después las dos cadenillas de oro por
las dos anillas en los extremos del pectoral.
18 Unieron los otros dos extremos de las dos
cadenillas a los dos engarces, que fijaron del efod.
19 Hicieron otras dos anillas de oro y las
pusieron en los otros dos extremos del pectoral en el borde interior que mira
hacia el efod.
20 E hicieron otras dos anillas de oro, que
fijaron en la parte inferior de las dos hombreras del efod, por delante, cerca
de su unión, encima de la cinta del efod.
21 Y por medio de sus anillas sujetaron el
pectoral a las anillas del efod, con un cordón de púrpura violeta, para que
quedase el pectoral sobre la cinta del efod y no se desprendiese del efod, como
Yahveh había mandado a Moisés.
22 Tejieron el manto del efod, todo de púrpura
violeta.
23 Había una abertura en el centro del manto,
semejante al cuello de una cota, con una orla alrededor de la abertura para que no se rompiese.
24 En el ruedo inferior del manto hicieron
granadas de púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino torzal.
25 Hicieron campanillas de oro puro, colocándolas
entre las granadas, en todo el ruedo.
26 Una campanilla y una granada alternaban con
otra campanilla y otra granada, en el ruedo inferior del manto. Servía para oficiar, como Yahveh había ordenado a
Moisés.
27 Tejieron también las túnicas de lino fino para
Aarón y sus hijos;
28 la tiara de lino fino, los adornos de las
mitras de lino fino y también los calzones de lino fino torzal,
29 lo mismo que las fajas recamadas de lino fino
torzal, de púrpura violeta y escarlata y de carmesí, tal como Yahveh había
ordenado a Moisés.
30 E hicieron de oro puro una lámina, la diadema
sagrada en la que grabaron, como se graban los sellos: «Consagrado a Yahveh.»
31 Fijaron en ella un cordón de púrpura violeta
para sujetarla en la parte superior de la tiara, como Yahveh había mandado a
Moisés.
32 Así fue acabada toda la obra de la Morada y de
la Tienda del Encuentro. Los israelitas hicieron toda la obra conforme a lo que Yahveh había mandado a Moisés. Así
lo hicieron.
33 Presentaron a Moisés la Morada, la Tienda y
todos sus utensilios; los broches, los tableros, los travesaños, los postes y
las basas;
34 el toldo de pieles de carnero teñidas de rojo,
el toldo de cueros finos y el velo protector;
35 el arca del Testimonio con sus varales y el
propiciatorio;
36 la mesa con todos sus utensilios y el pan de la
Presencia;
37 el candelabro de oro puro con sus lámparas -
las lámparas que habían de colocarse en él -, todos sus utensilios y el aceite del alumbrado;
38 el altar de oro, el óleo de la unción, el
incienso aromático y la cortina para la entrada de la Tienda;
39 el altar de bronce con su rejilla de bronce,
sus varales y todos sus utensilios; la pila con su base;
40 el cortinaje del atrio, los postes con sus basas,
el tapiz para la entrada del atrio, sus cuerdas, su clavazón y todos los utensilios del servicio de la
Morada para la Tienda del Encuentro;
41 las vestiduras de ceremonia para el servicio en
el Santuario: los ornamentos sagrados para el sacerdote Aarón y las vestiduras
de sus hijos para ejercer el sacerdocio.
42 Conforme a cuanto Yahveh había ordenado a
Moisés, así hicieron los hijos de Israel toda la obra.
43 Moisés vio todo el trabajo y comprobó que lo
habían llevado a cabo; tal como había mandado Yahveh, así lo habían hecho. Y
Moisés los bendijo.
Éxodo 40
1 Yahveh habló así a Moisés:
2 «El día primero del primer mes alzarás la
Morada de la Tienda del Encuentro.
3 Allí pondrás el arca del Testimonio y cubrirás
el arca con el velo.
4 Llevarás la mesa y colocarás lo que hay que
ordenar sobre ella; llevarás también el candelabro y pondrás encima las lámparas.
5 Colocarás el altar de oro para el incienso
delante del arca del Testimonio y colgarás la cortina a la entrada de la
Morada.
6 Colocarás el altar de los holocaustos ante la
entrada de la Morada de la Tienda del Encuentro.
7 Pondrás la pila entre la Tienda del Encuentro
y el altar, y echarás agua en ella.
8 En derredor levantarás el atrio y tenderás el
tapiz a la entrada del atrio.
9 Entonces tomarás el óleo de la unción y
ungirás la Morada y todo lo que contiene. La consagrarás con todo su mobiliario
y será cosa sagrada.
10 Ungirás además el altar de los holocaustos con
todos sus utensilios. Consagrarás el altar, y el altar será cosa sacratísima.
11 Asimismo ungirás la pila y su base, y la
consagrarás.
12 Después mandarás que Aarón y sus hijos se
acerquen a la entrada de la Tienda del Encuentro y los lavarás con agua.
13 Vestirás a Aarón con las vestiduras sagradas,
le ungirás, y le consagrarás para que ejerza mi sacerdocio.
14 Mandarás también que se acerquen sus hijos; los
vestirás con túnicas,
15 los ungirás, como ungiste a su padre, para que
ejerzan mi sacerdocio. Así se hará para que su unción les confiera un sacerdocio sempiterno de generación en
generación.»
16 Moisés hizo todo conforme a lo que Yahveh le
había mandado. Así lo hizo.
17 En el primer mes del año segundo, el día
primero del mes, fue alzada la Morada.
18 Moisés alzó la Morada, asentó las basas, colocó
sus tableros, metió sus travesaños y erigió sus postes.
19 Después desplegó la Tienda por encima de la
Morada y puso además por encima el toldo de la Tienda, como Yahveh había mandado a Moisés.
20 Luego tomó el Testimonio y lo puso en el arca;
puso al arca los varales y sobre ella colocó el propiciatorio en la parte
superior.
21 Llevó entonces el arca a la Morada, colgó el
velo de protección y cubrió así el arca del Testimonio, como Yahveh había
mandado a Moisés.
22 Colocó también la mesa en la Tienda del
Encuentro, al lado septentrional de la Morada, fuera del velo.
23 Dispuso sobre ella las filas de los panes de la
Presencia delante de Yahveh, como Yahveh había ordenado a Moisés.
24 Luego instaló el candelabro en la Tienda del
Encuentro, frente a la mesa, en el lado meridional de la Morada,
25 y colocó encima las lámparas delante de Yahveh,
como Yahveh había mandado a Moisés.
26 Asimismo puso el altar de oro en la Tienda del
Encuentro, delante del velo;
27 y quemó sobre él incienso aromático como Yahveh
había mandado a Moisés.
28 A la entrada de la Morada colocó la cortina,
29 y en la misma entrada de la Morada de la Tienda
del Encuentro colocó también el altar de los holocaustos, sobre el cual ofreció
el holocausto y la oblación, como Yahveh había mandado a Moisés.
30 Situó la pila entre la Tienda del Encuentro y
el altar, y echó en ella agua para las abluciones;
31 Moisés, Aarón y sus hijos se lavaron en ella
las manos y los pies.
32 Siempre que entraban en la Tienda del Encuentro
y siempre que se acercaban al altar, se lavaban, como Yahveh había mandado a Moisés.
33 Por fin alzó el atrio que rodeaba la Morada y
el altar, y colgó el tapiz a la entrada del atrio. Así acabó Moisés los trabajos.
34 La Nube cubrió entonces la Tienda del Encuentro
y la gloria de Yahveh llenó la Morada.
35 Moisés no podía entrar en la Tienda del
Encuentro, pues la Nube moraba sobre ella y la gloria de Yahveh llenaba la
Morada.
36 En todas las marchas, cuando la Nube se elevaba
de encima de la Morada, los israelitas levantaban el campamento.
37 Pero si la Nube no se elevaba, ellos no
levantaban el campamento, en espera del día en que se elevara.
38 Porque durante el día la Nube de Yahveh estaba
sobre la Morada y durante la noche había fuego a la vista de toda la casa de Israel. Así sucedía en todas sus
marchas.