Ecumenismo

Ecumenismo

Jesucristo ha enviado a sus discípulos hasta los confines de la tierra para llevar la Buena Nueva de la salvación a todas las naciones: “Id pues y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.”

Pero antes de anunciar la fe a los demás, hay que poner orden en la propia casa. Este es precisamente el núcleo de la labor ecuménica. El término ecumenismo viene de las palabras griegas “oikéin” (habitar) y “oikós” (casa) que han tenido diversos significados a lo largo de la historia. Los cristianos las han empleado para hablar de la Iglesia, la gran casa de Cristo. La labor ecuménica se refiere a todos los que viven en esta casa, y fomenta su unidad, “de acuerdo con las diversas necesidades... y las posibilidades de los tiempos.”

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¿Qué opinan los católicos?

...sobre la declaración conjunta entre católicos y luteranos respecto a la doctrina de la justificación

Responde el cardenal Edward I. Cassidy

Con la firma de la Declaración conjunta sobre la doctrina de la justificación entre la Iglesia católica y la Federación Luterana Mundial tuvo lugar el 31 de octubre, en la ciudad bávara deAugsburgo, un paso histórico en el desarrollo del diálogo ecuménico.

Este gesto ha sido definido por Juan Pablo II como un «signo consolador» en vísperas del Jubileo del año 2000 y como «una piedra angular en el complicado camino de la recomposición de la unidad plena entre los cristianos».

Junto al cardenal Edward Idris Cassidy, presidente del Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos, y el obispo protestante Christian Krause, presidente de la Federación Luterana Mundial, además de otros representantes de las dos Iglesias, participaron en la ceremonia centenares de huéspedes de todo el mundo. Los medios de comunicación alemanes han considerado este momento como un cambio decisivo para las relaciones entre católicos y protestantes, casi 500 años después de la Reforma emprendida por Martín Lutero con sus famosas 95 tesis expuestas el 31 de octubre de 1517, en la puerta de la iglesia de Todos los Santos de Wittenberg.

El cardenal Cassidy ha querido aclarar la trascendencia de este paso ecuménico en una intervención a los micrófonos de «Radio Vaticano» en las que explica que «la importancia de esta Declaración Conjunta consiste en que toca una de las cuestiones más importantes en el momento de la Reforma. Se puede decir que fue una cuestión central de la situación que provocó la división de la Iglesia de Occidente. Ahora, nosotros hemos podido encontrar con los luteranos de todo el mundo una fórmula para expresar la misma fe en la verdad fundamental de la justificación, aunque ponemos el acento en diferentes aspectos».

El purpurado australiano considera que el acuerdo cierra una herida abierta hace cinco casi siglos, «pues esta división que se remonta a los tiempos de Lutero provocó las condenas por parte de la Iglesia católica, así como las condenas de los luteranos a los católicos. Hoy el documento dice claramente que aquellas condenas del pasado dejan de aplicarse».

La Declaración conjunta tiene también gran importancia, pues toca nada más y nada menos que el asunto de la salvación del hombre. «Es muy profundo --explica Cassidy--, pues se trata, ante todo, de la salvación que viene de nuestro Señor Jesucristo, de la nueva vida a la que estamos llamados a vivir gracia al Bautisimo, de la justificación, pues con el Bautismo comienza la nueva vida que nos lleva hacia la santidad y a la vida eterna. Yo diría que es más una cuestión espiritual que de teología. Este acto de la salvación es al mismo tiempo divino (pues es Jesucristo quien no salva) y humano, pues nosotros tenemos que colaborar con esta gracia. El Señor nos da la gracia de colaborar con la gracia».

La comunión con los luteranos, si bien ha dado un paso de gigante, sigue estando lejos. Quedan materias pendientes muy importantes, como la de los sacramentos, por ejemplo. «Este punto fundamental abre la puerta del siglo que viene. El Santo Padre ha pedido que con motivo de la preparación del Jubileo se promuevan iniciativas que puedan unir más a los cristianos. No hemos llegado a la conclusión de este camino. Existen muchas cuestiones que tenemos que resolver. En pocas palabras: tenemos que seguir trabajando, como el Papa ha dicho: "Es un camino largo y difícil, pero lleno de alegría"».